Espacio Blus en Hotel Hábitat 2026: desdibujar el límite entre dentro y fuera

Made Studio desarrolla una de las ocho suites de una instalación colectiva que explora el futuro de la hospitalidad en el marco de Hábitat València. La propuesta desplaza parte de las condiciones de confort hacia el exterior y plantea una relación más permeable entre habitación, naturaleza y paisaje.

En el marco de esta instalación colectiva, concebida como una reflexión coral sobre la evolución de los espacios hoteleros, Made Studio desarrolla una de las ocho suites que articulan esta visión compartida del futuro de la hospitalidad.

La propuesta cuestiona la configuración convencional de la habitación de hotel y examina qué sucede cuando algunas de sus funciones —el descanso, la intimidad o la permanencia— se trasladan a un entorno abierto.

Frente a la habitación entendida como un recinto interior y autosuficiente, Made Studio plantea una experiencia blurred: un espacio de transición en el que las categorías de dentro y fuera pierden nitidez y donde estar, descansar y habitar se extienden hacia el paisaje.

La suite se estructura como una secuencia continua de arquitectura, mobiliario y vegetación. No existe una frontera única, sino una sucesión de umbrales, filtros y atmósferas que hacen más permeable la relación entre interior y exterior.

Una habitación que se abre al paisaje

La vegetación desempeña un papel estructural en esta operación. El proyecto no se limita a incorporar plantas en el espacio exterior, sino que convierte el paisaje en una condición activa de la experiencia de la suite.

Para desarrollar esta dimensión, Made Studio cuenta con la colaboración de 2R Paisaje, responsable de la propuesta vegetal. Una presencia natural, abundante y envolvente ocupa el exterior y modifica su escala, su profundidad y su percepción. El paisaje deja de funcionar como telón de fondo para integrarse en la propia arquitectura de la estancia.

La vegetación actúa como una auténtica arquitectura blanda: genera profundidad, filtra las visuales, construye intimidad y redefine los límites espaciales. Su presencia introduce variaciones de densidad, transparencia y perspectiva, transformando el exterior en un lugar con identidad propia y capacidad de acogida.

Esta relación entre naturaleza y arquitectura traslada al aire libre una idea de hygge: no como una imagen decorativa de confort, sino como una condición espacial basada en la calma, la proximidad y la sensación de refugio. Sentarse, tumbarse, conversar o contemplar la vegetación forman parte de una misma experiencia de habitación expandida.

La intervención reduce deliberadamente la carga funcional del interior para reforzar la capacidad de uso del espacio exterior. El mobiliario deja de estar asociado exclusivamente a la habitación y construye, entre la vegetación, una pequeña arquitectura doméstica para vivir al aire libre.

Una domesticidad exterior

La propuesta incorpora la colección Gumi de Ondarreta y la alfombra Saline de Gandía Blasco, ambas diseñadas por Made Studio, junto con otros productos de Ondarreta, como la colección Dry Out.

Las piezas se distribuyen entre la vegetación como elementos de un paisaje doméstico exterior. Su disposición no responde a una organización rígida, sino a la construcción de distintas situaciones de uso: sentarse, descansar, reunirse o permanecer. El mobiliario aporta escala y confort, pero también establece relaciones de proximidad y distancia dentro de la suite.

La alfombra Saline introduce una dimensión material vinculada al exterior. Sus cuerdas y acabados dialogan con el aluminio anodizado y configuran una base contenida, casi mineral, sobre la que el color adquiere una presencia especialmente intensa.

Un velo textil de Ralo Designs completa la intervención. Más allá de su función protectora o delimitadora, el textil opera como un dispositivo espacial: filtra las visuales, acota el campo de percepción y orienta la mirada.

Su presencia permite seleccionar qué se muestra y qué permanece velado, al tiempo que introduce distintos grados de intimidad dentro de un espacio abierto. En combinación con la vegetación, establece una sucesión de capas, profundidades y umbrales que refuerzan la condición intermedia de la suite.

Un exterior intenso

La propuesta cromática se distancia de la neutralidad habitualmente asociada a los espacios exteriores. Un amarillo flúor, intenso y deliberadamente disruptivo, aparece en los elementos Gumi y en los textiles de Ralo como una nota de energía frente a una materialidad más contenida.

El aluminio anodizado, las cuerdas de exterior y las texturas de la alfombra Saline construyen un fondo matérico preciso y esencial. Sobre esta base, el color adquiere una presencia casi arquitectónica, capaz de organizar la percepción del conjunto.

La vegetación introduce el contrapunto orgánico: una presencia cambiante, viva y sensible a la luz, que contrasta con la precisión industrial de los materiales y amplía la experiencia cromática de la suite.

El resultado no reproduce una habitación convencional trasladada al exterior. Propone otra manera de entender la suite, compuesta por distintas escalas, usos y atmósferas, donde el confort no se concentra en un único recinto, sino que se distribuye entre la arquitectura, el mobiliario, el textil y el paisaje.

Made Studio plantea así una reflexión sobre el futuro del hotel a través de una intervención concreta: la habitación puede dejar de ser un espacio cerrado y autosuficiente para convertirse en una experiencia abierta, conectada con la naturaleza y articulada mediante nuevas formas de habitar.

Ficha del proyecto

Nombre del proyecto: Blur
Diseño: Made Studio
Paisajismo: 2R Paisaje
Marco: Hábitat València
Mobiliario: Ondarreta — colecciones Gumi y Dry Out
Alfombra: Gandía Blasco — colección Saline
Textil: Ralo Designs
Diseño de Gumi y Saline: Made Studio